Uno persigue el trofeo desde hace 10 años; el otro sueña con lograrlo por primera vez. Hoy en Oporto, en la final de la Liga de Campeones entre Manchester United y Chelsea, chocarán dos viejos conocidos que se admiran, Pep Guardiola y Thomas Tuchel.
Una victoria en Oporto supondría para el español convertirse en el cuarto técnico que ha ganado tres veces la “Orejona”, un club exclusivo que forman Bob Paisley, Carlo Ancelotti y Zinédine Zidane.
Vencedor en 2009 y 2011 con el Barcelona, el club de su vida, en el que debutó como entrenador (2008-2012), Guardiola no fue capaz de volver a ganar, ni con el Bayern Múnich ni con el City.
Sus éxitos nacionales -6 títulos de campeón, 3 copas, 4 copas de liga inglesa- contrastan con las decepciones en la gran competición.
Tras tres derrotas consecutivas en cuartos con el City, en las que sus elecciones tácticas fueron muy discutidas, ahora tiene la ocasión de borrar las críticas.
“Algunos clubes necesitan varias finales para ganar una, otros solo necesitan una oportunidad. Espero que este sea el caso para nosotros”, señaló hace unos días, consciente de que el Manchester City y sus propietarios esperan desesperadamente el título continental.

Por la revancha
Enfrente estará Tuchel, ya finalista el año pasado con el PSG, sufriendo una derrota 1-0 ante el Bayern Múnich.
Despedido del club francés en Navidad, resurgió un mes más tarde con el Chelsea, que entonces sufría en el campeonato, para llevarlo de nuevo a la Champions.
Además de asegurar la participación en la gran competición continental el próximo año, los Blues jugaron y perdieron la final de la Copa ante el Leicester, y se mostraron intratables en Champions, eliminando al Atlético y al Real Madrid con gran superioridad.
“Si alguien me hubiera dicho en Navidad, no sé si le hubiera creído o si me hubiera reído de él”, señaló en la página de la UEFA recientemente.
Pero en las últimas semanas el Chelsea parece haber perdido fuerza, cayendo 2-1 ante el Aston Villa en la última jornada de la Premier League, lo que le impidió subirse al podio, además de la derrota 1-0 en la final de Copa.

