El Canal de Panamá ha dinamizado el transporte marítimo con la ampliación de la ruta que permite el paso de buques de mayor tamaño desde hace cinco años, pero también ha tenido que enfrentar retos, como la pandemia de la Covid-19, para mantener el servicio ininterrumpido al comercio mundial.
Desde el 26 de junio de 2016, cuando se inauguró la ampliación del Canal, hasta junio de 2021, 13,705 buques han transitado por el tercer juego de esclusas, de acuerdo con los registros de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Esta cifra representa el 28% de los tránsitos en este período de cinco años en el Canal.
El tránsito de neopanamax comenzó de forma ascendentes desde los 236 buques, en 2016; 1,912, en 2017; 2,513, en 2018; 2,983, en 2019; 3,287 en 2020, y 2,774 entre octubre de 2020 y junio de 2021. El segmento que más utiliza las nuevas esclusas es el de portacontenedores, seguido de graneleros, gas licuado de petróleo y gas natural licuado.
Las nuevas esclusas comenzaron a funcionar casi 10 años después del inicio del programa de ampliación en 2007 y tras el referéndum del 22 de octubre 2006 que aprobó desarrollar el proyecto. La obra representó un reto para los panameños tanto en su construcción como en la operación, debido a las dimensiones de las nuevas esclusas, que permiten el paso de buques con hasta tres veces más capacidad que la de un panamax. Es decir, por las esclusas originales un panamax puede llevar hasta 4,500 TEU (unidad de 20 pies), mientras que las nuevas esclusas permiten el tránsito de un neopanamax con una capacidad de hasta 15 mil TEU.
Para el administrador de la ACP, Ricaurte Vásquez, “en estos cinco años, pasamos de la etapa de aprendizaje hasta llegar a la fase de consolidación de un servicio eficiente y seguro a nuestros clientes, al tiempo que incrementamos nuestros aportes directos al país a través del Gobierno Nacional, en virtud de la operación de las nuevas esclusas”.
Con el Canal ampliado, los aportes al Estado, a partir de 2017, registraron un incremento. (Ver gráfica).
Según la ACP, en estos cinco años, los tránsitos de neopanamax representaron el 54% del volumen de carga y el 58% de los ingresos por peajes del Canal, lo cual refleja el valor que la ampliación ha aportado a la competitividad de la ruta por Panamá.
El tránsito de buques neopanamax creció en la medida que los trabajadores del Canal aumentaron el aprendizaje para cada maniobra, ya que a diferencia de las esclusas panamax, donde los buques son direccionados con locomotoras que se mueven sobre rieles, en las nuevas esclusas se utilizan remolcadores que van dentro de la cámara para guiar a las embarcaciones.

Presupuesto para 2022
El presupuesto del Canal para el año fiscal 2022 asciende a $4 mil 215 millones, un incremento de $907 millones en comparación con el presupuesto de $3 mil 308 millones del ejercicio que concluye el próximo 30 de septiembre. El proyecto de ley ya fue aprobado por la directiva de la ACP y el Gabinete, pero ahora lo debe debatir la Asamblea Nacional.
El presupuesto del Canal, que regirá desde el 1 de octubre de 2021 al 30 de septiembre de 2022, toma en cuenta los pronósticos de tránsito con base en las proyecciones del comercio, la industria marítima y las condiciones económicas de los mercados, que han estado afectadas por las restricciones debido a la pandemia.
En ingresos por peajes, se proyectan $3 mil 108 millones; en servicios relacionados con el tránsito, $1,023 millones; en venta de energía eléctrica, $19.2 millones; en venta de agua potable, $35.7 millones, y en misceláneos, $27.9 millones.
Pese a la pandemia, que en distintos países ha obligado a suspender temporalmente algunas actividades, existe optimismo de que haya un mayor dinamismo en los próximos meses por el crecimiento de la población vacunada contra el virus. Sin embargo, aún hay restricciones de viajes y confinamiento en algunos países, lo que para algunos analistas, podría frenar el crecimiento de la economía e impactar el consumo.

