Hasta el pasado 28 de mayo las aseguradoras del país han pagado $3.46 millones en reclamos de salud y vida vinculados a la Covid-19, informó a este diario la Superintendencia de Seguros y Reaseguros.
En concreto, las aseguradoras han pagado reclamos ligados a pólizas de salud por $2.17 millones, mientras que en reclamos por defunción en seguros de vida pagaron $1.29 millones.
Periodo enero-abril
En los cuatro primeros meses del año, las aseguradoras facturaron primas por $513.2 millones, lo que representa un ligero aumento de 0.9% si se compara con el mismo periodo del año pasado. Mientras, los siniestros pagados en este plazo sumaron $226.9 millones, un 1.4% menos que entre enero y abril de 2020.
Aunque en las pólizas de salud los contratos suelen establecer una exclusión por pandemia, todas las aseguradoras con presencia en el ramo de salud en Panamá decidieron cubrir esos gastos a sus clientes.
La pandemia ha tenido un efecto en el mercado asegurador, tanto en las primas como en los siniestros pagados. Si se observan los datos del mes de abril, cuando ya se habían adoptado las medidas de distanciamiento social para contener el virus, las primas facturadas por las aseguradoras sumaron $113 millones, lo que supone una caída de 7.3% si se compara con los $121.9 millones del mismo mes de 2019.
Arturo Sáenz Illueca, presidente de la Asociación Panameña de Aseguradores, explicó que este resultado puede estar vinculado a los descuentos que concedieron algunas compañías en ciertos seguros de autos, ante la menor siniestralidad. De hecho, los siniestros de autos bajaron drásticamente: pasaron de $14.5 millones en abril de 2019 a $3.9 millones este año. Por su parte, las primas de este ramo pasaron de $25 millones en abril del año pasado a $14.2 millones durante este ejercicio. Además de los descuentos ofrecidos por algunas aseguradoras, Sáenz Illueca también destaca la ausencia de inyección de primas por nuevas pólizas, por la caída de ventas de autos nuevos.
En el caso de salud, en abril las primas suscritas sumaron $28.4 millones, un aumento de 12.2% respecto al mismo mes del año anterior.
En cuanto a los siniestros, se observa una caída desde $17.8 millones en abril de 2019 a $14.1 millones este año. Según Sáenz Illueca, la caída temporal puede explicarse por el aplazamiento de procedimientos no urgentes. Además, las medidas de aislamiento social y el teletrabajo ha reducido la exposición a accidentes. El gremio espera un repunte en la siniestralidad del ramo en los meses de junio, julio y agosto, a medida que se vayan haciendo los procedimientos aplazados.
