Entre agosto de 2018 y el mismo mes de este año ingresaron 36 mil 947 personas a la informalidad, según la Contraloría General de la República.
A estos individuos los mueve la idea de ser independientes y tener sus propias ganancias, pero también recurren a este mercado al no conseguir un trabajo dentro del círculo de la formalidad.
En agosto de 2018 habían 679 mil 166 personas trabajando de manera informal, mientras que en el mismo mes de este año la cifra ascendió a 716 mil 113 personas, una variación de 5.4%, según la Contraloría.
Panorama actual
44.9% de la población ocupada del país trabaja de manera informal, según reporta la Contraloría General de la República.
68,631 de los informales en el país trabajan en hogares.
525,760 de la población ocupada en el sector informal, labora en el sector de los servicios.
La escasez de trabajadores formales se traduce en una menor recaudación de impuestos, lo que deriva en menos disponibilidad de recursos para invertir en programas sociales o infraestructura, advierten los expertos. Pero además, este segmento de la población laboral, no paga la cuota a la Caja de Seguro Social convirtiéndose en una carga social.
Según el reporte oficial, la mayoría de las personas que trabajan bajo el paraguas de la informalidad lo hacen en las principales ciudades del país. En general cuatro de cada siete informales laboran en Panamá y Panamá Oeste.
La informalidad representa un costo muy alto para la economía, señala el Centro Nacional de Competitividad. “Su existencia reduce los recursos fiscales que podrían financiar inversiones productivas y programas sociales que mejoren el estado de bienestar y justicia social. Además, al ser informal se pierde el acceso a ciertos servicios y beneficios que contribuyen a mejorar su calidad de vida”.
Del total de las personas informales que hay en el país, 209 mil 914 son trabajadores de los servicios y vendedores de comercios y mercados.
Otro grueso de la población informal (185 mil 950 persona), se encuentra en los sectores de la construcción, la minería, la industria manufacturera, mecánica y ocupaciones afines.
Los hombres son los que mayormente optan por este tipo de trabajo. Hasta agosto de este año, 392 mil 25 hombres trabajaban de manera informal, mientras que sus pares femeninos sumaban 324 mil 88.
Otro factor que influye dentro de la informalidad, tiene que ver con que muchas corporaciones están empleando a personas sin registrarlas formalmente dentro de sus planillas.
Del total de los trabajadores informales 93 mil 221 trabajan en empresas del sector formal.
Esto se genera principalmente en ocupaciones no calificadas de los servicios: la minería, construcción, industria manufacturera, transporte y otras ocupaciones elementales.
El economista Olmedo Estrada asegura que la informalidad hay que detenerla a tiempo, o de lo contrario, se revierte como una carga más para el Estado.
