El incendio que ha devastado desde el pasado viernes más de 400 hectáreas de bosque en un parque natural en la costa catalana, cerca de la frontera franco-española, está por el momento “estabilizado“.
“Durante la noche pudimos rodear (...) el incendio y alcanzar lugares que no habían podido ser alcanzados durante el día“, explicaron los bomberos en un comunicado.
El calor del verano
Debido a su clima cálido y seco, España, segundo destino turístico mundial antes de la pandemia, se ve afectada regularmente en verano por importantes incendios forestales que, según los expertos, amenazan con ser más frecuentes y más violentos debido al calentamiento climático.
No obstante, sigue en funcionamiento un equipo integrado por 155 bomberos, 55 vehículos, tres helicópteros y dos aviones de vigilancia.
En total, más de 415 hectáreas se han convertido en humo desde el pasado sábado, en la gran mayoría de las zonas de bosque situadas en el parque natural del Cabo de Creus, que bordea el Mediterráneo.
Alrededor de 350 personas tuvieron que ser evacuadas en los municipios ribereños, así como un centenar de residentes de un camping local.
El incendio se había declarado el viernes por la mañana en el municipio de Llança, a unos veinte kilómetros de la frontera francesa, probablemente a causa de una colilla de cigarrillo, según las autoridades catalanas.

