Estados Unidos lanzó sus primeras negociaciones comerciales con China desde el inicio de la presidencia de Donald Trump, con el reclamo de un intercambio “equitativo” y con más acceso de sus bienes y servicios al gigante asiático.
El secretario de Comercio, Wilbur Ross, demandó cambios en los intercambios bilaterales tras marcar que las exportaciones chinas a Estados Unidos aumentaron más de 200% en los últimos 15 años y alimentan un déficit comercial que fue de 309 mil millones de dólares en 2016.
“Podríamos entenderlo, si esto fuera la consecuencia natural de las fuerzas del libre mercado, pero no es así”, dijo Ross al abrir la jornada de discusiones entre las mayores economías del mundo.
“De manera que ya es hora de reequilibrar nuestras relaciones de comercio e inversiones de una forma más justa, equitativa y recíproca”, añadió.