Tras un fuerte tira y afloja, los 25 socios de la Unión Europea (UE) llegaron ayer a un acuerdo para el presupuesto del bloque en 2006.
El gasto para el próximo año se sitúa en 111 mil 970 millones de euros (cerca de 131 mil millones de dólares), el equivalente al 1.01% del producto interior bruto (PIB) de la Unión, dijo un portavoz, que recordó que el Parlamento Europeo debe aprobar aún la decisión en su pleno el 15 de diciembre.
Frente al presupuesto de 2005, esto supone un 5.5% más. En las negociaciones estuvieron también representantes de la Comisión Europea y de la Eurocámara. No se esperan problemas en la aprobación por parte del Parlamento del bloque.
Este compromiso no está relacionado con las Perspectivas Financieras (presupuesto plurianual) del bloque europeo, que todavía debe ser aprobado para el período 2007-2013.
Sobre este tema habló el primer ministro británico, Tony Blair, en Tallín con sus colegas bálticos Andrus Ansip (Estonia), Aigars Kavitis (Letonia) y Alfirdas Brazauskas (Lituania).
Muchos nuevos miembros de la UE protestan contra los planes británicos de recortar las ayudas a las infraestructuras. "No será justo", dijo Brazauskas. Aproximadamente la mitad del presupuesto de la UE se sigue destinando a la agricultura. Otra gran parte, un tercio, se destina a pagos que benefician sobre todo a regiones pobres del bloque.
Alemania es, con un 21%, el mayor contribuyente al presupuesto. En 1995, este porcentaje se situaba incluso por encima del 25%.
Blair comenzó ayer una gira por los Estados bálticos de la Unión Europea para recabar apoyo a su propuesta de reducción de ayudas estructurales para los nuevos socios comunitarios, como medida para sacar adelante las Perspectivas Financieras 2007-2013.
En primer lugar, el premier británico visitó Tallin, la capital estonia, donde se entrevistó con sus colegas Andrus Ansip, de Estonia, Aigars Kalvitis, de Letonia, y Algirdas Brazauskas, de Lituania.
La propuesta de Blair de reducir recursos para los nuevos socios comunitarios, gran parte del Este, que se sumaron al bloque en mayo de 2004, fue calificada de "inaceptable" por Brazauskas.
"No sería justo", afirmó.
