El fiscal especial de Corea del Sur acusó a Jay Y. Lee y a otros ejecutivos de Samsung Group de conspirar para fabricar documentos falsos con el fin de encubrir millones de dólares en sobornos canalizados a una confidente de la presidenta de la nación.
Lee, el jefe de facto de Samsung, presuntamente cometió perjurio cuando dijo que no sabía que su compañía había pagado dinero a entidades controladas por Choi Soon-sil, y que la presidenta Park Geun-hye no le pidió apoyo financiero.
Las acusaciones fueron difundidas ayer por Park Young-soo, el fiscal que encabeza una investigación que ha llegado a los niveles más altos de las esferas empresariales y del gobierno.
Samsung y Lee han negado cualquier irregularidad. El fiscal procesó a 30 personas en una investigación por corrupción relacionada con la presidenta, la cual condujo a su destitución, y al arresto de Lee, el líder empresarial más prominente del país.
El caso ha motivado a millones de personas a salir a las calles en protesta por los lazos estrechos entre el gobierno y la corporación familiar, o chaebol.
Encarcelar al heredero de un imperio de $238,000 millones es el mayor logro hasta la fecha de Park Young-soo, cuya carrera incluye el arresto de otros dos jefes de chaeboles. En su informe, el equipo del fiscal especial acusó a Lee y a otros cuatro ejecutivos de conspirar para pagar a Choi un soborno de $6.7 millones para la compra y el cuidado de un caballo para el entrenamiento de su hija en Alemania entre septiembre de 2015 y febrero de 2016.
Los ejecutivos presuntamente cooperaron para hacer parecer que el dinero fue usado para apoyar el entrenamiento en el extranjero de una escuadra ecuestre de Samsung que no existía, dijo el fiscal.
Asimismo, crearon un contrato falso para fingir que el dinero prometido a Choi se pagaría a una compañía ficticia que Samsung Electronics Co. y Choi crearon conjuntamente para recibir el soborno, dijo el equipo de la fiscalía.
El fabricante de teléfonos inteligentes fue víctima de desfalco, mantuvo el fiscal.
Empleados responsables de la contabilidad en las filiales de Samsung trabajaron con Lee y otros dos ejecutivos acusados y participaron en la malversación de $19,000 millones de las compañías y el pago a las entidades de Choi, dijo el fiscal.
