Es un poco extraño que una compañía adopte un enfoque conservador cuando cuenta con Beyoncé y sus acciones logran un máximo histórico, pero eso es exactamente lo que hace Adidas.
Las acciones se dispararon luego de que la empresa anunciara una serie de buenas noticias.
Las ventas sin considerar movimientos cambiarios subieron 4% en el primer trimestre, luego de que el crecimiento en China y en internet paliara flojos ingresos en otros lugares. Las ganancias operacionales fueron mucho mejores de lo esperado y aumentaron 17% a $975.9 millones.
Sourcing más eficiente y movimientos cambiarios favorables impulsaron el margen bruto, que a su vez elevó el margen operacional. Esto es clave para Adidas, ya que trata de mejorar esta última medición, la relación creció 1.4 puntos porcentuales a 14.9%.
Así y todo la compañía mantuvo su proyección para todo el año. Pronostica un aumento de ventas sin contar movimientos cambiarios de entre 5% y 8% y un incremento del margen operacional de 10.8% en 2018 a entre 11.3% y 11.5%.
El objetivo de margen parece conservador dado que la empresa ya lo superó.
No obstante, no es difícil ver por qué el máximo ejecutivo, Kasper Rorsted, quiere mantener controladas las expectativas de los accionistas. Es solo el primer trimestre y está lejos de poder confiar en que el desempeño actual puede continuar.
Los inversionistas en grupos de consumo se ponen más nerviosos con las empresas que elevan márgenes en desmedro del crecimiento de las ventas.
Adidas sigue recuperándose de un 2018 complicado. Las ventas en Estados Unidos (EU) se vieron afectadas por escasez de oferta de vestuario de mercado medio y ahora tiene que propulsar los ingresos en ese mercado. También debe volver al crecimiento en Europa y abordar una serie de retos importantes.
Aún no frena el declive de ventas en Reebok, lo que sorprende dado que la línea Classic de la marca se ha convertido en favorita de los mileniales. El entorno competitivo se hace más fuerte, particularmente en EU. Nike ha vuelto a su nivel y Under Armour puede volverse una amenaza.