El lobby de negocios más poderoso de Estados Unidos acusó al gobierno del presidente Donald Trump de proponer “píldoras venenosas” para sabotear las conversaciones para modernizar el Tlcan, mientras negociadores se aprestan a una nueva ronda de conversaciones en Washington.
Las negociaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), de 23 años, se han vuelto cada vez más agrias. México acusa a Trump de promover una “guerra proteccionista” con propuestas encaminadas a equilibrar la balanza comercial.
Trump advirtió nuevamente que desecharía el tratado que creó uno de los mayores bloques comerciales del mundo, en una entrevista con Forbes publicada ayer. “Pienso que el Tlcan tendrá que terminar si vamos a hacerlo bien”, dijo.
La dura posición no parecía tener amplio apoyo antes de la cuarta ronda de negociaciones que comenzará en Washington hoy, con muchos negocios y agricultores estadounidenses alineados para respaldar el actual acuerdo. En un discurso en Ciudad de México, Thomas Donohue, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, enumeró varias propuestas de Estados Unidos que, dijo, minarían un millón de millones de dólares de comercio trilateral anual, incluyendo una “cláusula de expiración” para forzar que regularmente se negocie.
Sus comentarios son la segunda alerta que la cámara ha lanzado contra la postura del gobierno de Trump en la renegociación del Tlcan en menos de una semana.
El grupo ha argumentado repetidamente en las últimas semanasque el Tlcan es fundamental para industrias de Estados Unidos, como la agrícola y la manufacturera. “Hay varias propuestas de ‘píldoras venenosas’ todavía sobre la mesa que podrían acabar con todo el acuerdo”, dijo Donohue en un evento patrocinado por la Cámara Americana de Comercio en México, donde dijo que la “amenaza a la existencia” del Tlcan amenazaba la seguridad regional.
Funcionarios estadounidenses han propuesto incorporar una cláusula de caducidad en el Tlcan, que lo mataría a menos que sea renegociado cada cinco años, así como eliminar un mecanismo clave de resolución de disputas, lo que preocupa Canadá.
Donohue destacó los planes para que los fabricantes de automóviles aumenten su contenido de partes en Norteamérica, así como los cambios propuestos al mecanismo de resolución de disputas como obstáculos para la renovación del Tlcan.
También citó planes para limitar el acceso de Canadá y México a las normas de contratación pública de Estados Unidos. Los fabricantes de automóviles en México dicen que los excesivos requisitos de contenido podrían dañar seriamente la competitividad del sector.
