La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) está vigilando el mercado de etanol local para determinar si las refinerías podrán cumplir con un alza en las metas federales sobre el uso del biocombustible en 2014, según comentarios de un funcionario de la entidad a legisladores.
El mercado de bonos comprados por refinerías para cumplir con el mandato federal sobre biocombustibles se ha enturbiado en los últimos meses, con la nación acercándose a un punto en que la ley exigirá el uso de más etanol que puede ser mezclado físicamente en el suministro de combustible a 10% por galón.
Christopher Grundler, director de la oficina de transporte y calidad atmosférica de EPA, afirmará en una audiencia del Comité de Supervisión del Congreso que las crecientes metas de biocombustible incrementan la probabilidad de que Estados Unidos alcance un límite de mezcla.
“Dados estos hechos, continuaremos observando los impactos potenciales” de la situación durante el próximo año y a más largo plazo, dijo Grundler.