AUTOSOSTENIBLE.INTENTAN ENFRENTAR LA POBREZA Y DESNUTRICIóN.

Agronoticias: Mujeres emberá wounaán se adueñan del agro en Darién

En tres años han cultivado toda clase de hortalizas, frutas y ahora apuestan por el arroz y las tilapias. El proyecto autosostenible es asesorado por una misión técnica de Taiwan y la Fundación Dobbo Yala.

Agronoticias: Mujeres emberá wounaán se adueñan del agro en Darién
TRABAJADORAS. Las mujeres indígenas emberá wounaán dedican varias horas a la agricultura.

Mélida Dojirama, de 30 años, encabeza una revolución femenina en Arimae, una población emberá wounaán donde viven unas 200 personas. Junto a 13 mujeres de su comunidad, ha emprendido un proyecto agrícola exitoso donde se produce desde tomates hasta peces.

El pequeño poblado darienita siente mucho respeto por Dojirama y sus socias. Ellas trabajan la tierra con tanta pasión como los hombres, y manejan el negocio como verdaderas expertas. Hacen el trayecto pesado de 25 minutos hasta Santa Fe con solo 22 libras de tomate con tal de cumplir con uno de sus principales clientes, un supermercadito que paga 40 centésimos la libra.

analfabetismo y pobreza

Tres años atrás, las indígenas se dedicaban a apoyar a sus esposos en la siembra y cosecha de plátano, ñame y yuca para el consumo familiar. Fue entonces cuando decidieron involucrarse en un proyecto gestionado por la Misión Técnica de Taiwan y la Fundación Dobbo Yala.

Aunque casi todas las mujeres son analfabetas, con asesoramiento técnico han logrado sembrar durante estos años melones, maíz y yuca. Además tienen experiencia en el cultivo de productos como pimentón, tomate, repollo y apio.

Las estadísticas de pobreza de Panamá son particularmente desalentadoras entre los grupos indígenas, 98 de cada 100 viven en pobreza y el 49% de los menores de cinco años sufre de desnutrición infantil. La esperanza de vida en las comarcas solo alcanza los 65 años, comparado con 77 años para las mujeres en el resto del país.

La mayoría de los pobladores de Arimae depende de la agricultura para subsistir y el proyecto busca sentar las bases para que, a través de la producción de cultivos, mujeres como Dojirama salgan de la pobreza extrema.

El coordinador del proyecto, Feliciano Díaz, está sorprendido con el empeño de las mujeres que también han cultivado y cosechado frijoles y porotos.

El proyecto agrícola emplea el método de una cubierta plástica sobre los surcos sembrados, a través de la cual se pueden controlar los hongos y plagas para obtener una mejor producción.

Los productos son orgánicos, y no emplean abonos artificiales o insecticidas con sustancias químicas. Para el control de los insectos y otras plagas, se sembró ají picante y culantro que luego fueron procesados y dejados en agua por un tiempo. "Esa mezcla es un insecticida natural eficiente", dijo el técnico.

Como parte del programa, las 13 mujeres realizaron una gira educativa al interior del país, donde intercambiaron experiencias con productores no indígenas de Capira, La Chorrera y Divisa, lo que permitió mejorar su conocimiento sobre producción agrícola.

Poco a poco

Con la venta de tomate han logrado sumar a su capital unos 130 dólares e inclusive han realizado préstamos entre las socias.

Pero las mujeres emberá wounaán no solo se han dedicado a la siembra y cosecha de hortalizas, sino que el año pasado cultivaron arroz blanco en 400 metros cuadrados de tierra fangosa, donde se abrieron surcos para el cultivo de tilapias.

Célida Bacorizo, una indígena de 50 años, es la encargada de alimentar a los peces y sabe que en algunas semanas esas tilapias servirán para alimentar a su familia.

Normalmente un productor puede cosechar entre 10 y 12 quintales de arroz en una hectárea sin ninguna tecnología. En cambio en una parcela de 400 metros de tierra fangosa se puede obtener de 8 a 12 quintales de arroz durante todo el año, porque se puede producir tres veces.

Los resultados han sido buenos. Este año los pequeños productores esperan habilitar tres parcelas más con arroz y tilapias.

El cacique del Congreso Regional Pusa Drua, Alipio Opua, dijo que las mujeres trabajan mucho y continuarán trabajando porque han visto que el proyecto ha servido para mejorar su condición de vida.

En ocasiones, cuando hay un carro disponible de la Fundación Dobbo Yala u otra organización en la comunidad, las indígenas aprovechan para transportar los productos y ahorrarse el pasaje de 25 centésimos hasta Santa Fe.

"Estoy segura de que el chino me lo va a comprar, porque es nuestro cliente", comentó Dojirama, antes de abordar el pick-up de Dobbo Yala.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Canal de Panamá adjudica por $17.5 millones la construcción de carreteras en la cuenca del río Indio. Leer más
  • Más de 15 mil personas se han registrado en las primeras horas para el retiro de los Cepanim. Leer más
  • PASE-U 2026: Ifarhu prepara primer pago por ACH y recomienda actualizar datos. Leer más
  • IMA: lugares de venta de las Agroferias para el lunes 20 y martes 21 de abril. Leer más
  • Presidente Mulino deroga decreto que regulaba las plataformas de transporte. Leer más
  • Cepanim: más de 300 mil intentaron registrarse; MEF normaliza plataforma tras intermitencias. Leer más
  • Director de la ATTT: ‘El presidente es mi jefe y tiene la última palabra’. Leer más