El Ayuntamiento de Barcelona y la compañía estadounidense Airbnb, enzarzados desde hace meses en una batalla administrativa, acordaron que la plataforma elimine los anuncios de los pisos sin licencias denunciados por las autoridades, informaron ambas partes.
El consistorio de esta turística ciudad había multado ya a la plataforma con 610 mil dólares, y amenazaba con hacerlo de nuevo si Airbnb no retiraba de su web los pisos ofertados sin las licencias necesarias para operar como alojamiento turístico en Barcelona.
En una reunión este miércoles, Airbnb ha propuesto (...) un proceso sencillo para que el Ayuntamiento pueda notificarnos la existencia de alojamientos turísticos ilegales, que retiraremos de la plataforma rápidamente, dijo en un comunicado Sergio Vinay, responsable de iniciativas de políticas públicas de la empresa.
Estamos ante un punto de inflexión, un cambio de actitud.
Por primera vez, Airbnb empieza a dar respuesta a lo que se le ha pedido desde el principio, dijo el responsable de turismo de Barcelona, Agustí Colom.
