El Gobierno alemán aprobó la reforma de las pensiones acordada por la gran coalición que lidera Angela Merkel y que permitirá acceder a la jubilación anticipadamente a los 63 años para quienes hayan cotizado durante 45 años.
La reforma, elaborada por la ministra de Trabajo, la socialdemócrata Andrea Nahles, prevé asimismo mejoras para las madres y para las pensiones más bajas.
Para la aplicación del paquete se prevé un coste adicional de hasta $15 mil millones anuales hasta 2030, que se financiarán con las propias reservas del seguro obligatorio de jubilación.
Se espera que el paquete supere el trámite parlamentario en las próximas semanas, para que entre en vigor el próximo 1 de julio.
En rueda de prensa, Nahles defendió su reforma como “justa”, ya que se orienta a beneficiar a todos aquellos que “desde hace décadas” trabajaron y cotizaron y a los que llegó el momento del retiro.
“No es un regalo, se lo merecen”, sostuvo la ministra, para quien la nueva regulación no precipitará un “alud de jubilaciones anticipadas”, puesto que afecta exclusivamente a quienes alcanzaron los 45 años de cotización y completaron así el período previsto para acceder al retiro.
