El crecimiento sostenido en los últimos años de países en el centro de la crisis de deuda europea como Grecia y España fue insuficiente para compensar la desaceleración de Alemania en el tercer trimestre, cuando la eurozona de 19 países avanzó a los tropiezos a un nuevo período de bajo crecimiento.
Una evaluación detallada de cada país en el período julio-septiembre por la agencia estadística de la Unión Europea confirmó ayer que la eurozona creció 0.3% por segundo trimestre consecutivo.
Eso equivale a una tasa anualizada de 1.2%, muy lejos del crecimiento que se necesita para mejorar el nivel de vida de amplios sectores de la población y reducir significativamente las cifras de desempleo. Según indican las cifras de Eurostat, la baja tasa de crecimiento se debió en gran medida a la desaceleración de 0.2% de Alemania, la economía más grande del bloque.
