La inflación alemana se aceleró más de lo esperado en abril, superando el objetivo de precios del Banco Central Europeo (BCE) situado justo por debajo del 2%, de acuerdo con unos datos divulgados el jueves que ponen más presión sobre la entidad para relajar pronto sus estímulos.
Los precios alemanes al consumidor, armonizados para poder compararlos con otros países europeos, subieron un 2% interanual tras haber caído al 1.5% en el mes anterior, según la Oficina Federal de Estadísticas.
La cifra de abril está algo por encima de la previsión consensuada de Reuters del 1.9%. Los precios de la energía y los mayores costos de los alimentos fueron de nuevo los principales motores de la aceleración de la inflación, según el desglose de los datos no armonizados.
La cifras sugirieron que las presiones sobre los precios en la principal economía europea -que también se deben a mayores costos de paquetes vacacionales y transporte- están subiendo, mientras continúa crecimiento la economía y el empleo. El BCE ha reducido las tasas de interés hasta territorio negativo y adoptado un programa de compra de bonos por 2.3 millones de millones de dólares para bombear dinero en la economía de la región.
