Los planes de Japón y la Unión Europea de formar la mayor área de libre comercio del mundo superaron su último obstáculo ayer, cuando los legisladores del bloque regional apoyaron una alianza que entrará en vigor a principios del próximo año.
Con 474 votos a favor frente a 156 en contra, el Parlamento Europeo apoyó un acuerdo que une a dos economías que representan en torno a un tercio del producto interno bruto a nivel global y que supone además un rechazo al proteccionismo.
Bruselas y Tokio enfrentan tensiones comerciales con Washington y están sujetos a los aranceles estadounidenses impuestos por el presidente Donald Trump a las importaciones de acero y aluminio, aunque ambos acordaron iniciar conversaciones comerciales con Estados Unidos de manera independiente.
“Esto traerá claros beneficios para nuestras compañías, agricultores, proveedores de servicios y otros”, dijo en un comunicado la comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström.