El chocolate comenzó el año 2018 con un sabor un poco amargo. Nestlé, S.A., un sinónimo de los dulces a pesar de los esfuerzos por invocar una imagen más saludable y de moda, está saliendo oficialmente del mercado de confitería de Estados Unidos. El conglomerado de alimentos suizo formalizó la venta de marcas como Butterfinger y Baby Ruth a la empresa privada Ferrero SpA por $2 mil 800 millones. La transacción coincide con un retroceso en Hershey Co., cuando dos analistas en la última semana recomendaron a los inversores abandonar esta acción.
Uno de ellos, Jason English de Goldman Sachs Group Inc., anticipa distracciones provenientes de la adquisición pendiente de la propia compañía de Amplify Snack Brands Inc. Hershey suscribió un elevado acuerdo por mil 600 millones de dólares por el fabricante de palomitas de maíz Skinny Pop, en un momento en el que el fabricante de chocolate (al igual que otros gigantes de alimentos envasados) trata desesperadamente de diversificarse mientras su mercado principal crece a la velocidad de una tortuga.