Alitalia presentó un documento para ser puesta bajo administración especial por segunda vez en menos de una década, con lo que dio inicio a un proceso que llevará a que la aerolínea italiana que incurre en pérdidas sea reformulada, vendida o reparada.
El directorio de la compañía tomó la decisión formal después de que los trabajadores rechazaron su más reciente plan de rescate la semana pasada, haciendo imposible que la aerolínea asegure los fondos de los accionistas para mantenerla operando.
El Gobierno designó a tres comisionados para evaluar si Alitalia puede ser reestructurada, ya sea como una empresa única o a través de una venta total o parcial, o liquidada. Roma también entregó a la aerolínea una ayuda a corto plazo al garantizar un préstamo puente de 655 millones de dólares por seis meses para que sobreviva al proceso de bancarrota.
“Queríamos proteger a pasajeros que ya tengan pasaje y a los trabajadores de Alitalia hasta que se encuentre a un comprador adecuado para preservar el valor de una compañía que tiene un legado de marca como este”, dijo la compañía.