El Parque Natural Altos de Campana, a 50 kilómetros al oeste de la ciudad de Panamá, es importante por muchas razones. A 850 metros sobre el nivel del mar, fue el primer Parque Nacional del país, establecido legalmente en 1966.
También es el hogar de las famosas ranas "doradas" panameñas, hoy día en peligro de extinción. Y más recientemente, el parque –de aproximadamente 4 mil 925 hectáreas – está adquiriendo un papel más crítico: protege una parte significativa del funcionamiento operativo del Canal, al favorecer dos vertientes del río Sajalices, que fluyen hacia el Pacífico y hacia la cuenca del río Chagres, el sistema de acopio para la vía acuática.
Pero para algunos, el Cerro Campana, con su biodiversidad, aire puro y vistas panorámicas– además de ofrecer oportunidades para hacer rappeling, escalar rocas o encontrar un tesoro enterrado de los "geocachers", siempre será un lugar de tranquilidad.
"Voy generalmente en busca de descanso, a veces sólo en el día, para echar el paseo y cambiar de ambiente", dijo Thays Domínguez, una visitante frecuente.
Hace tres años, con la pavimentación de la carretera que conecta a la población de Chicá con la vía Panamericana, de 13 kilómetros de largo y a un costo de un millón 500 mil dólares, el potencial turístico del parque mejoró.
Sin embargo, si busca comodidad y lujo, Campana no es el sitio para usted. El lugar sigue contando con poca infraestructura para recibir visitantes y tiene pocos hospedajes.
Bajo impacto
En cambio, el plan de manejo aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente en 2004 identificó y fomentó proyectos de bajo impacto como refugios, lugares para acampar y senderos ecológicos. El Hostal El Centro, mejor conocido como "Richard’s Place", propiedad del estadounidense Richard Freohle desde hace 40 años, es la única pensión.
"Necesitamos un hotel y restaurantes para poder atender a las personas que nos visitan", dijo Nélida Núñez, representante del corregimiento de Chicá, con una población de mil 500 personas dedicadas a la agricultura y a la siembra de plantas ornamentales.
El Instituto Panameño de Turismo (Ipat) ha incluido a Campana como una potencial ruta turística, dijo Jaime Cornejo, director de Desarrollo e Inversiones Turísticas de la institución. "Se puede instalar restaurantes, centros de alojamientos, tiendas... donde se resalte lo pintoresco del área".
Con ese objetivo, representantes del Ipat se reunirán esta semana con autoridades locales para realizar talleres que ayuden a crear pequeños negocios con miras a atender la demanda de visitantes.
Campana todavía tiene mucho que ofrecer, aunque revele sus encantos lentamente.
"Este sitio está lleno de leyendas: muchos aseguran haber visto platillos voladores, fantasmas y hasta experiencias paranormales", dijo Isabel Jiménez, propietaria del hostal El Centro. "A los visitantes les fascina tanto Campana que hemos tenido que echarlos; no se quieren ir", agregó.
ASPECTOS DE INTERÉS
PRECIOS: El hostal El Centro cobra de 20 a 40 dólares por día.
OTROS: Anam también tiene albergues, que van de 5 a 18 dólares por día.
ECONOMÍA: La venta de plantas, hortalizas y frutas es el mayor ingreso de la población.
VISITAS: Del 2003 al 2005 aumentaron un 64.4% las visitas al Parque Altos de Campana.




