En la década de los 70, Bill Gates y Steve Ballmer revolucionaron los sistemas operativos. Treinta años después, Mark Zuckerberg ayudó al inicio de las redes sociales. Entonces, ¿en qué está trabajando la última generación de emprendedores tecnológicos de Harvard? Tratando de aprovechar las criptomonedas, por supuesto. Signo de los tiempos.
Bushra Hamid, hija de 19 años de inmigrantes sirios, se asoció con tres compañeros de escuela para formar Plympton Capital, un fondo de cobertura para invertir en monedas digitales.
Hamid dice que esperan lanzarlo dentro de seis a ocho semanas, comenzando con $1 millón. Plympton, llamado así por una calle en Cambridge, Massachusetts, ya ha recaudado $700 mil de amigos y familiares.
“No necesariamente sabemos mucho, pero confían plenamente en nosotros”, dijo Hamid.
Si bien muchos inversores individuales expertos en tecnología han incursionado durante mucho tiempo en las criptomonedas, los fondos generaron interés en los últimos años.
Hasta ahora se han abierto alrededor de 226, la mayoría de ellos en el último año, los que administran hasta $5 mil millones en capital, de acuerdo con Autonomous Research LLP.
Se espera que muchos fondos no sobrevivan por mucho tiempo y algunos ya han cerrado.
A pesar de esos reveses, se han abierto más fondos, algunos dirigidos por personas de entre 20 y 30 años, según Remy Astie, máximo ejecutivo de Citadelle Ltd., que ayuda a establecerlos. El mismo Astie tiene 24 años.
El grupo Plympton confía en el movimiento juvenil. Una reciente encuesta en línea aplicada a cerca de 2 mil adultos y realizada por Harris Poll en nombre de Blockchain Capital, mostró que el 4% de los mileniales -personas de entre 18 y 34 años- ha tenido bitcoines, el doble de la población en general. Y el 16% de los mileniales dijeron que planean comprar bitcoines en los próximos cinco años.
“Algunas personas podrían ver nuestra edad, y considerar que este es un nuevo espacio de crecimiento impulsado en gran medida por los mileniales”, dijo Junaid Zubair, otro fundador de Plympton. “Eso permite un alto sentido de responsabilidad, pero también pasión e interés. Ahí podríamos tener una ventaja”. El plan de Plympton es implementar análisis técnicos, oportunidades de arbitraje, optimización de cartera y aprendizaje automático para encontrar las inversiones adecuadas, dijo Zubair, negándose a proporcionar más detalles.