En los primeros nueve meses de este año el indicador que registra el comportamiento interanual (2017 y 2018) de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas a escala nacional se mantuvo a la baja, según los registros oficiales. Pero el mes de octubre rompió el celofán.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas en ese mes se encarecieron 0.4% respecto al mismo período del año pasado.
El pan y cereales, la carne, el pescado, la leche, el queso, las legumbres y hortalizas, los productos preparados, las bebidas no alcohólicas, los jugos, las bebidas hidratantes, energizantes y las sodas formaron parte de la larga lista de alimentos que aumentaron de precio, según el barómetro que ayuda a medir la inflación nacional.
De esta forma, los alimentos contribuyen al aumento del índice de precios al consumidor (IPC) nacional, que registró un alza interanual de 1% entre octubre de 2018 y el mismo mes del año pasado.

En el repunte de los precios influyeron el comportamiento de la educación (3.7%); transporte (3.0%); bebidas alcohólicas y tabaco (2.8%); restaurantes y hoteles (2.5%); salud (0.9%); bienes y servicios diversos (0.8%); muebles y artículos para el hogar (0.8%); vivienda, agua, electricidad y gas (0.6%); mientras los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 0.4%.
El IPC está compuesto por un grupo de 12 artículos y servicios que tienen distintas ponderaciones en el resultado final, y que dentro de cada uno de ellos miden decenas de subíndices.
Por ejemplo, en el renglón de los alimentos y bebidas no alcohólicas se cuantifican los precios del café, la pasta, el pollo y de los camarones, entre otros productos.
A la moderación de la tasa del IPC contribuyeron el renglón de comunicaciones (-1.3%); así como prendas de vestir y calzado (-1.3%). El segmento de recreación y cultura no registró cambios en la medición interanual.
En términos acumulativos, el IPC al mes de octubre es de 0.8%. Especialistas aseguran que el año cerrará con una inflación de entre 1.1% y 1.2%.
