Las ventas de casas usadas en Estados Unidos alcanzaron un máximo de 10 años en enero, dado que los compradores pasaron por alto precios y tasas hipotecarias más elevadas, en una señal de una confianza cada vez mayor en la economía del país.
La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por su sigla en inglés) dijo ayer que las ventas de casas usadas saltaron un 3.3%, a una tasa anual desestacionalizada de 5.69 millones el mes pasado. La cifra reportada fue el nivel más alto desde febrero de 2007.
El ritmo de ventas de diciembre fue revisado al alza a 5.51 millones de unidades, desde la cifra previamente reportada de 5.49 millones de unidades.
Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban un incremento de un 1.1% en enero, a una tasa de 5.54 millones de unidades.
NAR también revisó los datos de ventas que se remontan a 2014, los cuales fueron menores y no tuvieron impacto en la caracterización del mercado de vivienda.