Amazon develó ayer el primer avión de carga que llevará su marca, una de las 40 aeronaves que se sumarán a la flota propia de reparto del gigante minorista, que está aumentando su control sobre la red de entregas de sus productos.
La nueva iniciativa para agilizar los repartos llegó mientras la empresa, con sede en Seattle, eleva el número de paquetes que la compañía entrega en todo el mundo.
Se estima que Amazon movió unos mil millones de paquetes en 2015, el mismo número que entregó FedEx tres años antes para cientos de miles de clientes.
Amazon ha tenido problemas con la fiabilidad de los servicios aéreos de mercancías. En 2013 ofreció devoluciones a los clientes que recibieron tarde sus pedidos de Navidad debido al mal tiempo y a un aumento en la venta a través de internet, que causó retrasos de UPS y FedEx.
Los analistas informaron que tiene sentido para Amazon emplear la flota que controla como otra forma de llevar sus productos a compradores en internet atraídos por su reparto rápido y sin coste adicional.
“Son un minorista de internet muy grande”, comentó Satish Jindel, presidente de la consultora de logística ShipMatrix.