Dejando de lado las perturbaciones en las minas, el cobre sigue siendo en gran medida esclavo de China.
Es la opinión de los productores y analistas desde Aurubis AG hasta Goldman Sachs Group Inc., que participan en la reunión anual del sector en Santiago, Chile.
Los precios del metal utilizado en cableado y plomería aumentaron alrededor de 30% desde finales de octubre hasta mediados de febrero, en la medida en que China intensificó el gasto en infraestructura y las dos minas más grandes sufrieron interrupciones prolongadas.
Posteriormente retrocedieron en razón de que las perturbaciones del suministro se atenúan y en medio de una persistente preocupación por la sostenibilidad de la expansión en China.
Si bien un despilfarro en bienes raíces impulsado por el crédito hizo crecer la demanda y sirvió de sostén a corto plazo para los precios, a largo plazo el consumo chino parece vacilante, según Max Layton, director ejecutivo de investigación en el área de materias primas de Goldman Sachs.
“China tiene enormes problemas que no han desaparecido en los últimos 12 meses, aunque se han mitigado”, dijo durante una mesa redonda en Santiago.
En los próximos años, el crecimiento de China se reducirá a la mitad de su tasa histórica cuando se frene la expansión del crédito, arrastrando los precios hasta $5 mil 200 dólares la tonelada métrica en 2020, desde unos $5 mil 800 en la actualidad, dijo Layton.
