La canciller alemana Angela Merkel partió hacia China con una delegación empresarial, cuando crece la tensión en Pekín y la Unión Europea debido a diferencias comerciales con Estados Unidos y el rechazo de Washington al acuerdo nuclear iraní.
Previamente, Merkel se reunió con el presidente estadounidense Donald Trump en Washington y con el mandatario ruso Vladimir Putin en Sochi, Rusia.
A pesar de las tensiones, el Gobierno alemán ha puesto el acento en que sigue comprometido con los lazos transatlánticos y descarta que Berlín busque otras alianzas, aunque tiene posiciones comunes con Rusia y China en cuanto al acuerdo nuclear y otros asuntos.
La agenda de Merkel en Pekín incluye reuniones con el premier Li Keqiang y el presidente Xi Jinping, además de un encuentro con artistas y científicos.