Exclusivo
TRAMITOLOGíA

Anteojos de burocracia en la CSS

Un trámite que debe durar horas, demoró días. Nada comparado con las víctimas de la mora quirúrgica, aunque simboliza lo que es tratar con la CSS.

Anteojos de burocracia en la CSS
Anteojos de burocracia en la CSS

Un trámite que consistía en llegar, dejar papeles y esperar, se convirtió en visitas durante tres días consecutivos a una oficina de la Caja de Seguro Social (CSS).

Lo supe por una amiga. No tenía idea de que cuando me convirtiera en jubilado, el Estado, a través de la Caja de Seguro Social, me reembolsaba parte de mi inversión cuando comprara anteojos nuevos.

En el sitio web de la institución aparecían las instrucciones y todo parecía ser sencillo y simple. Hablé con otra amiga, incluso, que ha comprado lentes y la CSS se los ha reembolsado sin problema. Solo entrega los documentos y espera casi dos meses hasta que la llamen y listo.

Así que compré mis lentes y solicité, tal y como se indica en el portal, que me dieran la receta médica, además de la copia y el original de la factura fiscal. Eso lo hice un martes por la tarde.

Anteojos de burocracia en la CSS
Anteojos de burocracia en la CSS

Durante esa semana estaba atendiendo unos compromisos, así que el miércoles tuve que pedir un permiso para poder retirarme más temprano e ir a la agencia de la CSS de San Francisco, que es la que me queda más cerca.

En teoría abren hasta las 4:00 p.m., pero solo permiten la entrada hasta las 3:00 p.m., así que llegué a eso de las 2:00 p.m. Encontré el lugar lleno, pues el sistema no estaba funcionando. Así lo que en teoría debía ser llegar y dejar documentos, fue un poco más complicado.

Hora y media después de llegar, por fin me atendió la persona a cargo de estos trámites. Tomó la factura fiscal que me habían entregado en la óptica y me dijo que no la entendía. Que los números no se veían bien -aunque era claramente legible el documento- y que debía solventar ese “problema” antes de volver.

Salí de allí rumbo a la óptica para que me dieran otra factura fiscal. Me la entregaron. Al día siguiente, pedí disculpas a donde tenía que llegar para tomarme la mañana e ir a la oficina de la CSS. Llegué un poco pasadas las 9:00 a.m. Fui de nuevo a donde me tocaba. Me atendió un funcionario diferente al del día anterior, lo que me llevó a pensar que quizás antes había sido por quien me atendió y no una cuestión institucional. Pero resulta que de nuevo me dieron largas.

Esta vez el supuesto “problema” era que la factura fiscal no tenía ningún sello de “cancelado”. Estuve largo rato hablando con el funcionario, explicándole que la factura fiscal es definitiva, no te la dan si abonas un producto y mucho menos si te lo robas. Pero él estaba reacio e insistía en que si quería tramitar el reembolso, debía llevar mi factura con su respectivo sello.

Así que al salir de allí volví a la óptica, donde no podían creer lo que me sucedía. Varios de sus clientes habían hecho aquel trámite y ninguno había regresado tantas veces como yo. Me la sellaron. Volví al día siguiente, de nuevo por la mañana, y de nuevo con un permiso especial del lugar que debía atender esa semana. Me atendió otro funcionario que casi no me puso peros y me atendió de forma rápida.

Al final me aceptaron los papeles. Aún espero el pago de $62.50 que me hará la CSS. Más allá del tiempo de espera o de la cifra del reembolso, el mayor problema de este trámite son las atribuciones que se toman algunos funcionarios para complicarlo todo. Tuve que ir tres días consecutivos, que significaron tres permisos que tuve que pedir para algo que, en teoría, era llegar, dejar los documentos y esperar. Quizás el tiempo que perdí y el dinero que gasté en movilización, ya que no tengo auto, es casi igual al reembolso que me toca. Es el problema de vivir en un país de burocracia.


Última Hora

  • 13:23 Incendio irrumpe en calle 12 de Casco Antiguo durante la madrugada Leer más
  • 12:00 Yandy Díaz y Yordan Álvarez: peloteros cubanos que conquistaron la MLB con talento y poder ofensivo Leer más
  • 05:03 Los hijos de Ricardo Martinelli piden un perdón presidencial a Donald Trump Leer más
  • 05:03 Isla Coiba: historia de encierro y conservación Leer más
  • 05:02 ‘Nos quitaron hasta el alumbrado de Navidad’: Rody Rodríguez Leer más
  • 05:01 Alarma vecinal por temor a más edificios en barrios saturados Leer más
  • 05:01 El agua, motor invisible del Canal y de la economía  Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: La mano solidaria con Venezuela Leer más
  • 05:00 ‘La universidad va camino al declive si no cambia’: candidato a la rectoría Ah Chong Leer más
  • 05:00 Inteligencia artificial, admisión y crisis en la UP: este es el plan de García Leer más