El banco central de Brasil estima que la inflación permanecerá por debajo de la meta oficial hasta 2019 si se aprueban medidas cruciales de austeridad, con lo que apoya una flexibilización monetaria adicional en la mayor economía de Latinoamérica. Los precios al consumidor aumentarán 4.2% en 2018 y 2019, estimó la autoridad monetaria en su informe trimestral.
El objetivo para esos dos años es de 4.5% y 4.25% respectivamente. Mientras tanto, se pronostica que la economía se acelerará y crecerá 1% este año y 2.6% en 2018, más que lo estimado antes.
Los analistas estiman que el banco central bajará el costo del crédito al menos una vez más en 2018 a medida que se acerca al fin del ciclo de flexibilización monetaria más enérgico en 10 años. El margen para rebajas adicionales de la tasa, sin embargo, depende de la aprobación de cruciales medidas de austeridad que contribuirían a mantener la inflación bajo control, dijeron las autoridades en el informe.
La controvertida reforma previsional del país quedó postergada hasta el año próximo, luego de que el Gobierno no lograra reunir suficiente apoyo para aprobarla en el Congreso.