Apple pagará 38,000 millones de dólares de impuestos en Estados Unidos (EU) por repatriar beneficios obtenidos en el extranjero, debido a la reforma fiscal aprobada a finales del año pasado, anunció ayer la empresa.
“Un pago de esta envergadura sería el más importante de este tipo hecho jamás”, señaló la empresa estadounidense en un comunicado en el que afirma ser el primer contribuyente del país.
Antes de la reforma fiscal, los beneficios obtenidos en el exterior estaban exentos de impuestos en caso de estar “aparcados” en el exterior, pero tributaban 35% en caso de ser “repatriados” a EU.
La empresa acumuló unos $250,000 millones en el exterior.
La reforma ofrece a las empresas repatriar los beneficios a tasas que varían entre 8% y 15.5%. Esta ventana, limitada en el tiempo, se aplica incluso si los beneficios no son repatriados.
Apple, líder mundial en capitalización bursátil, dijo también que contribuirá “directamente en la economía estadounidense” con más de $350,000 millones en los cinco años próximos, a través de la creación de 20,000 puestos de trabajo e inversiones con sus proveedores y empresas subcontratadas en EU.
El gigante de los teléfonos inteligentes indicó también que va a abrir un nuevo “campus” destinado inicialmente a acoger los servicios de asistencia técnica para los clientes del grupo.