Arabia Saudita, el mayor productor mundial de petróleo, está decidido a rebajar más los inventarios de crudo a través de un acuerdo de reducción de la producción liderado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y se refirió a la posibilidad de una restricción prolongada una vez que expire el pacto, para evitar una nueva alza de suministros.
En una conferencia sobre inversión celebrada en Riad, el ministro saudí de Energía, Khaled al-Falih, dijo ayer que la atención sigue centrada en la reducción del nivel de existencias petroleras en los países industrializados de la OCDE hasta su promedio de cinco años.
La OPEP, junto a Rusia y otros nueve países, están recortando su producción en cerca de 1.8 millones de barriles por día desde enero.
El pacto dura hasta marzo de 2018, pero están evaluando su extensión.
“Somos muy flexibles, mantenemos las opciones abiertas. Estamos decididos a hacer lo que sea necesario para llevar los inventarios a los niveles normales, que para nosotros es el promedio de los últimos cinco años”, dijo Falih a Reuters.
El mercado ha estado preocupado por la posibilidad de que, una vez que concluya el acuerdo, los productores vuelvan a elevar su bombeo, provocando la caída de los precios.
No obstante, Falih se refirió a la perspectiva de una limitación continuada de la producción para evitar esto.
