La Unión Europea quiere invertir mil millones de euros hasta 2020 para desarrollar superordenadores y hacer frente a la competencia de Estados Unidos y China, anunció ayer la Comisión Europea.
“Con este proyecto participamos en el maratón (...) Corremos todos, China y Estados Unidos. Nosotros [los europeos] tenemos que correr un poco más rápido”, dijo en una rueda de prensa el comisario europeo de Investigación, Carlos Moedas.
Su homóloga de Economía y Sociedad Digital, Mariya Gabriel, advirtió por su parte que en 2012 Europa tenía 4 de los 10 principales supercalculadores del mundo, pero que ahora “ya no estamos en el top 10”.
Los llamados superordenadores o supercalculadores permiten tratar gran cantidad de datos y llevar a cabo cálculos complejos que sirven para las previsiones meteorológicas, la prevención de terremotos, la concepción de nuevos aviones o de nuevos medicamentos.
Por el momento, la mayoría de científicos y empresas de Europa tratan sus datos fuera de la Unión Europea, según el ejecutivo europeo, una falta de independencia que también supone una amenaza para la seguridad.
La Comisión Europea prevé una inversión de 486 millones de euros (584 millones de dólares), a los que se sumará otro monto similar aportado por 13 países europeos (Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Holanda, Portugal, España, Bélgica, Eslovenia, Bulgaria, Grecia, Croacia y Suiza, que no es miembro de la Unión Europea).
En concreto el proyecto prevé comprar y explotar dos superordenadores de primera categoría y al menos otras dos máquinas de cálculo intensivo, que a partir de 2020 estarán a disposición de usuarios públicos y privados.
En paralelo, la Unión Europea pondrá en marcha un programa de investigación sobre cálculo de alto rendimiento.
