Se suponía que un repunte de los precios del petróleo debilitaría el consumo de las reservas en moneda extranjera de Arabia Saudita. Eso no ha ocurrido todavía, y los economistas se preguntan por qué.
Los activos extranjeros netos en poder del banco central saudita han caído en un promedio de 6 mil 500 millones de dólares al mes en los últimos 12 meses, y ahora se sitúan en poco más de 500 mil millones de dólares, frente a su punto máximo de 737 mil dólares millones en 2014, cuando los precios del petróleo superaban 100 dólares el barril.
Las caídas en enero y febrero fueron de 11 mil 800 millones de dólares y 9 mil 800 millones de dólares, respectivamente, según los datos.
La tasa de consumo es una causa de preocupación porque no da señales de moderarse, dijo Mohamed Abu Basha, economista de EFG-Hermes, con sede en El Cairo.
No han vendido bonos locales, por lo que ello podría ser una razón, pero, por otro lado, han tenido un mayor ingreso debido al aumento de los precios del petróleo, indicó.
Conforme el plan a largo plazo de Arabia Saudita de reducir la dependencia del reino del crudo afecta el crecimiento, los funcionarios procuran encontrar un equilibrio entre estimular la economía y mantener suficientes ahorros como para evitar la especulación sobre una devaluación de la moneda.
Si bien el Gobierno ha dicho que financiará su déficit presupuestario recurriendo a reservas y emitiendo deuda, no explica los movimientos mensuales de activos externos netos ni predice el ritmo de la disminución.
Los estrategas monetarios también están tratando de evitar financiar el déficit con bonos nacionales debido a la contracción de liquidez bancaria del año pasado, según Mónica Malik, economista jefe de Abu Dhabi Commercial Bank.
Prevemos que las autoridades tratarán de reducir el ritmo de retiro de divisas en los próximos meses, dijo.