La depreciación del peso argentino amainó ayer merced a la intervención del Banco Central en los mercados y una voluminosa emisión de bonos en moneda local que aflojó la demanda de divisas.
El Banco Central, además, logró la total renovación de letras en moneda nacional que vencían ayer por un monto equivalente a la mitad de sus reservas. El 100% de los tenedores de esas letras las renovaron a tasas del 40% anual, según el sitio Ambito.com.
El ministro de Finanzas, Luis Caputo, informó a la prensa que Argentina colocó “sendos bonos en pesos a tasa fija, uno a cinco años con 20% de interés y otro a ocho años con 19%. El monto global fue de 73 mil millones de pesos (casi 3 mil millones de dólares).”
La medida absorbió una masa de pesos que, por lo tanto, no se dirigió a la compra de dólares y el mercado cambiario se alivió, según analistas financieros.
En las pizarras el peso ganó 3.61%, con un tipo de cambio de 24.63 por dólar. En el mes, la moneda argentina se ha depreciado 12.63%.
Desde el inicio de la corrida cambiaria hace varias semanas, el Banco Central sacrificó más de 10 mil millones de dólares de sus reservas, que el martes quedaron en 52 mil 724 millones de dólares. A la vez, el Gobierno negocia un crédito con el Fondo Monetario Internacional.
Tras 17 años de la mayor crisis económica y social de Argentina, el presidente Mauricio Macri reconoció que estos días despertaron angustia y preocupación en los argentinos.
