La llegada hoy del llamado "viernes negro" supone el pistoletazo de salida para la época de mayor fiebre consumista de Estados Unidos, la campaña navideña, en la que se espera que los gastos crezcan en torno al 6%.
No en vano, a la jornada de hoy, posterior a la festividad del Día de Acción de Gracias, se le llama "viernes negro", porque es cuando tradicionalmente los comerciantes, gracias a unas ventas desmesuradas, abandonan los números rojos y entran en beneficios.
El "viernes negro" suele ser el día de mayor consumo de todo el año, aunque en los últimos ejercicios se ha visto superado por el sábado anterior al día de Navidad.
Las grandes cadenas y establecimientos comerciales han preparado toda su artillería para desbancar a sus competidores en la frenética jornada de hoy, que los analistas toman como un auténtico indicador del estado de ánimo de los consumidores.
De hecho, el gasto que se produzca en esa jornada es determinante para examinar cuál es el estado de la economía de Estados Unidos, que descansa en sus dos terceras partes en el consumo.
Por ejemplo, en un alarde de recorte de precios, el gigante Wall Mart, la mayor cadena de distribución del mundo, pondrá a la venta ordenadores portátiles Hewlett-Packard a 398 dólares y cámaras digitales de esta marca a 98 dólares.

