La directora financiera del gigante de las telecomunicaciones chino Huawei, Meng Wanzhou, apareció brevemente ayer ante el tribunal de Vancouver, que fijó para el 8 de mayo la audiencia sobre la petición de extradición de Estados Unidos, que quiere juzgarla por supuestas violaciones de sanciones contra Irán.
El Ministerio canadiense de Justicia dio su visto bueno el viernes al proceso de extradición a Estados Unidos, suscitando la cólera de China, que denunció un incidente político grave e instó a Canadá a liberar a Meng.
El Departamento de Justicia estadounidense acusa a Huawei y su directora financiera de eludir las sanciones estadounidenses contra Teherán y de robar, a través de dos filiales, secretos industriales al grupo de telecomunicaciones estadounidense T-Mobile. Meng rechaza las acusaciones, al igual que la compañía.
La justicia estadounidense presentó a finales de enero una larga lista de acusaciones contra Meng y la empresa fundada por su padre, un exoficial del ejército chino.
Tras haber estudiado la petición estadounidense, la fiscalía canadiense consideró que había suficientes pruebas para que un juez estudiara la extradición de Meng, detenida a petición de Washington el 1 de diciembre cuando estaba cambiando de avión en el aeropuerto de Vancouver.
Sus abogados dijeron que necesitaban más tiempo para preparar una defensa.
