BOQUETE, Chiriquí. Mientras que en la ciudad de David, provincia de Chiriquí, el sofocante calor reseca todo lo que encuentra a su paso, en Alto Quiel, en Boquete, la tecnología y el clima permiten la producción de flores, cuyo colorido es un regalo para la vista.
Finca Carolina está a mil 550 metros sobre el nivel del mar. Hace poco más de un año era solo para la producción de café, pero sus propietarios, los esposos Roberto y Dinorah Suárez, decidieron invertir en una industria para el cultivo , producción y mercadeo de flores de corte novedoso, por lo que crearon Flores de Panamá Export.
Roberto Suárez señala que el mejor resultado de estos últimos 15 meses es que se ha conseguido entrar en el mercado nacional, logrando algunas exportaciones, y por el momento el comportamiento de la demanda deja esperanzas de que se puede crecer en los próximos años.
La floricultura necesita de manos delicadas y no se le puede mecanizar. El cultivo de una hectárea ofrece 10 puestos de trabajo. Finca Carolina cuenta con 4 mil metros cuadrados de invernaderos y allí laboran 14 personas. Seis son permanentes en los invernaderos y ocho son eventuales, para realizar las labores de empaque y transporte.
La inversión en invernaderos, sala de empaque, semillas, infraestructura y transporte refrigerado alcanzó los 180 mil dólares, indicó Suárez.
No contamos con cifras de la demanda nacional, pero sabemos que el 70% de lo que se compra en Panamá proviene de Colombia, uno de los mayores productores del mundo, explicó.
Añadió que hay un interesante mercado en el país, y que los panameños tienen la capacidad para reclamar el mercado nacional.
Para la exportación necesitamos mayor volumen de producción, pero ya hay agricultores de otros rubros que tienen invernaderos construidos y están interesados en sumarse a nosotros para conseguir una mayor cantidad de flores, manifestó.
Agregó que ese grupo de productores, juntó a él, estará realizando un estudio de mercado para conocer la realidad del país, y allí tendremos las cifras de lo que se consume en flores durante el año. Si pudiéramos exportar un avión por semana, sería un buen inicio para la industria.
Informó de que los floricultores colombianos exportan cinco aviones diarios, y al año las ventas alcanzan los 500 millones de dólares.
