El Gobierno de Bolivia aseguró que el flujo turístico de estadounidenses que visitan el país andino ha aumentado, pese a la exigencia de visa de ingreso impuesta hace 10 años, y rechazó suspenderla tal y como pidió Washington.
“Entre 2008 y 2016 fueron incrementándose desde 36 mil turistas anuales hasta 63 mil turistas estadounidenses que ingresaron a Bolivia”, afirmó el canciller Fernando Huanacuni, tras el planteamiento hecho por la Embajada estadounidense.
El encargado de negocios Peter Brennan, la más alta autoridad estadounidense ante la ausencia de embajador, señaló que el flujo turístico mejoraría si Bolivia suspende las visas y baja la retórica.
Afirmó que unos 30 mil ciudadanos estadounidenses viajan a Bolivia cada año frente a los 800 mil que visitan Perú.
El presidente Evo Morales, enconado crítico de Washington, decretó en enero de 2007, tras casi un año en el poder, la obligación de que todo ciudadano estadounidense solicite una visa de ingreso, una medida inexistente hasta entonces.
Bolivia dijo que suspenderá la solicitud de visa, si Estados Unidos hace lo mismo. La Paz-Washington se encuentran en punto muerto desde 2008, cuando Morales expulsó al embajador acusándole de un supuesto complot.