El mercado de los monopatines eléctricos explotó en los dos últimos años, pero los operadores están muy lejos de poder garantizar su supervivencia económica, debido principalmente al problema de la vida útil de estos vehículos fabricados mayoritariamente en China.
El mercado de los monopatines eléctricos, inexistente hace apenas dos años, explotó realmente con el lanzamiento de la empresa estadounidense Bird en el otoño boreal de 2017.
En este breve lapso, una decena de empresas como Lime (Estados Unidos), Grow Mobility (México) o Flash (Alemania), obtuvieron un total de $1,500 millones en captación de fondos, según un informe del gabinete de consultoría The Boston Consulting Group. Solo en 2018, estos dispositivos experimentaron un crecimiento mundial del 76%.