Los ganaderos panameños están preocupados por la decisión del Gobierno chileno de reactivar la semana pasada sus importaciones de carne bovina argentina, país afectado con fiebre aftosa. "Nos estamos corriendo un gran riesgo con ese país y las autoridades locales deben estar preparadas", dice Luis Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan). Panamá levantó en marzo de este año todas las restricciones sanitarias que mantenía sobre los productos bovinos chilenos, una acción que fue calificada como un "grave error" por el ex ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Laurentino Cortizo.
Chile es deficitario en su producción de carne y depende de las importaciones de países como Brasil (45% de sus importaciones) y Argentina (39%) que han sufridos brotes de fiebre aftosa.
Los productores panameños temen que la apertura pueda dar paso a la "triangulación" de productos bovinos desde Brasil y Argentina a través de Chile, lo que pondría en peligro el sistema sanitario y la ganadería nacional.
Entre las empresas autorizadas por el Mida y el Ministerio de Salud para exportar productos bovinos a Panamá se encuentran Valledor, Frigorífico Osorno y Carnes Ñuble.

