Las autoridades japonesas decidieron sacrificar a 230 mil aves de corral adicionales, llevando a 560 mil animales eliminados por razones sanitarias esta semana, a causa de un nuevo brote de gripe aviar.
Según un comunicado de la prefectura de Nigata, en la costa oeste de la isla principal de Honshu, un nuevo caso de infección fue descubierto en la localidad de Joetsu tras la muerte repentina de varias decenas de pollos en el mismo lugar de esta región.
En la misma zona en los últimos días ya se habían sacrificado entre 310 mil y 320 mil pollos, además de 16 mil 500 patos de criadero por la misma razón en Aomori (norte). Se trata de los primeros casos registrados en aves de criadero en Japón desde enero de 2015, según el Ministerio de Agricultura. Las nuevas infecciones se producen al aproximarse las fiestas de Navidad, momento del año en que los japoneses consumen grandes cantidades de carne de ave.