Los provenientes del este asiático componen el 38.4% del total de los trabajadores extranjeros en Japón y su principal fuente de trabajo es la manufactura.
Los latinoamericanos, que según el estudio son en su gran mayoría de ascendencia japonesa, pasaron a ser el 35.8% del total de inmigrantes en Japón.
La estadística fue recopilada con la participación de unas 22 mil empresas que contratan trabajadores extranjeros, indica el rotativo.
Añade que pese al llamamiento de algunos industriales japoneses para que el Gobierno abra las puertas del mercado laboral a los extranjeros, el número de entradas de inmigrantes este año fue de solo 180 mil personas.
Una encuesta oficial de mediados de año reveló que más del 80% de los japoneses está a favor de abrir las puertas a la inmigración, pese a que muchos consideran que el país carece de mecanismos apropiados para hacer frente a problemas como la delincuencia y los abusos contra los propios trabajadores que conlleva su entrada.
Según estimaciones oficiales, en los próximos 50 años la población japonesa decrecerá hasta los 100 millones de habitantes de su tope máximo de 127 millones previsto para 2006 si la tasa demográfica continúa al ritmo actual.

