La Corte Constitucional de Portugal ratificó una medida que extiende la semana de trabajo del sector público en cinco horas a 40, continuando con la campaña de austeridad del Gobierno.
La medida, aprobada en el verano por el Gobierno, había sido exigida como parte del rescate del país como una forma de reducir costos en la economía.
Partidos políticos de la oposición habían apelado contra la decisión, afirmando que socavaba los derechos de los trabajadores.
Los jueces de la corte ratificaron la medida por siete votos a favor y seis en contra, lo que mantuvo el aumento de cinco horas de la semana laboral hasta 40 horas.
