Los contratos para comprar casas usadas en Estados Unidos repuntaron en junio luego de tres meses consecutivos de baja, pero el mercado de la vivienda siguió presionado por la escasez de propiedades disponibles para venta.
Otro dato divulgado ayer mostró que la actividad fabril en la región central de Estados Unidos se desaceleró este mes, tras tocar un máximo en tres años en junio, por una caída de los pedidos.
La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por su sigla en inglés) dijo que su índice de ventas pendientes de casas, basado en contratos firmados el mes pasado, escaló un 1.5%, más del doble que el alza del 0.7% prevista por analistas.
No obstante, el avance compensó solo parcialmente el declive de los tres meses anteriores.
Los contratos pendientes se convierten en ventas de casas después de uno o dos meses. El mercado de la vivienda se ha visto presionado por una escasez de propiedades a la venta, lo que ha provocado un alza de precios y ha alejado a compradores primerizos.
