Los precios mayoristas de Estados Unidos subieron en enero más que nunca desde septiembre de 2012, con el alza de los costos de la gasolina a la cabeza, lo que indica que la inflación está empezando a moverse.
El aumento de 0.6% del índice de precios del productor siguió a un avance de 0.2% el mes anterior, mostró ayer un informe del Departamento de Trabajo.
La mediana de pronósticos de una encuesta de Bloomberg apuntaba a un incremento del 0.3%.
El indicador subió 1.6% respecto de un año antes, también más de lo pronosticado.
El repunte de los precios, que también reflejó márgenes más altos para los minoristas y los mayoristas, es la señal más reciente de que la inflación general sigue acercándose a la meta de los funcionarios de la Reserva Federal. Si bien el aumento de la demanda y los costos de las materias primas están reactivando las presiones de precios en la línea de producción, la renovada fortaleza del dólar podría constituir un viento desfavorable. Las estimaciones del índice de precios del productor oscilaron entre un aumento de 0.2% y uno de 0.5%, según la encuesta de Bloomberg. Los precios mayoristas de los productos aumentaron 1% en enero, más que nunca desde mayo de 2015. La mitad de esa recuperación se debió a un incremento de 12.9% de la gasolina.
También subió el costo de los productos farmacéuticos, la chatarra de acero, el petróleo para calefacción, el gas natural y la carne de cerdo.

