Las consecuencias involuntarias de las guerras comerciales no deben subestimarse, según la ministra de Economía de Austria, Margarete Schramboeck, quien dijo que las medidas proteccionistas terminan por perjudicar al país que las impone.
Los aranceles “son como un bumerán: siempre vuelven a quien lo lanza”, dijo Schramboeck en una entrevista con Bloomberg.
Austria, que asumió la presidencia rotativa de seis meses de la Unión Europea (UE) en julio, tendrá un papel clave en el establecimiento de la agenda del bloque hasta 2018, justo cuando las relaciones con Estados Unidos se encuentran en un nuevo mínimo. La UE impuso aranceles sobre $3,300 millones en bienes estadounidenses el mes pasado en represalia por los aranceles de Washington a las importaciones de acero y aluminio.
La disputa europea aún es limitada en comparación con la guerra comercial que se intensifica entre Pekín y Washington, que ha amenazado con elevar los precios de importación de casi la mitad de todo lo que Estados Unidos compra a China. Una guerra comercial global reduciría en 0.4% el crecimiento mundial, según Bloomberg Economics.
