La Comisión Europea (CE) autorizó ayer una nueva extensión del esquema de garantías de Portugal para las entidades de crédito de este país hasta mediados de 2014, tras concluir que se ajusta a la normativa comunitaria de ayudas estatales a bancos.
El sistema fue inicialmente aprobado en octubre de 2008 y posteriormente se extendió en varias ocasiones, la última de ellas en agosto pasado. El plan puesto en marcha hace cuatro años por Lisboa cuenta con un presupuesto de $27 mil millones, disponibles para las entidades lusas en forma de garantías con una duración de entre tres y cinco años y gestionadas por el Banco Central portugués.