Samsung Electronics Co. no alcanzó las estimaciones de ganancias de los analistas en tanto la disparada de la moneda surcoreana y las bonificaciones de fin de año pesaron más que los pedidos de pantallas de Apple Inc. para el nuevo iPhone X.
Los ingresos antes de intereses e impuestos ascendieron a $14 mil 200 millones en los tres meses que terminaron en diciembre.
Samsung está gastando más para impulsar las ventas de smartphones y otros productos de consumo en tanto comparte el beneficio de los pedidos de pantallas de Apple y los precios fuertes de los semiconductores.
Esto ayudó a llevar los beneficios a un récord durante el año e hizo que la empresa pagara bonificaciones a los trabajadores. Ahora, el salto de 7% del won y su cotización más elevada frente al dólar en tres años, alcanzada en el último trimestre, le está generando dificultades a la empresa más grande de Corea del Sur.
El impacto cambiario es inevitable, dijo Sanjeev Rana, analista de tecnología coreana de CLSA. No se puede compensar a menos que suban los precios, pero entendemos que los contratos con Apple tienen precios bastante fijos. El que asume el riesgo es el fabricante.
Las acciones de Samsung cayeron 3.1% y han retrocedido 12% desde que batieron un récord en noviembre.
Samsung no quiso informar los ingresos netos ni el desempeño de cada división hasta la publicación de los resultados finales este mes.
El Gobierno surcoreano advirtió acerca del alza del won y afirmó que tomará medidas en caso de movimientos unilaterales de la moneda del país.
Entre los factores que provocan su apreciación están la subida de la tasa de interés por su banco central, las señales de relajamiento de las tensiones con Corea del Norte y la solidez de las exportaciones.
El tipo de cambio entre el won y el dólar es preocupante, dijo antes del anuncio Lee Seung-woo, analista de Eugene Investment and Securities.
