Un proyecto destinado a establecer una gigantesca conexión de fibra óptica entre Chile y China avanza para la creación de uno de los enlaces más extensos del planeta, informaron autoridades chilenas.
El anteproyecto de factibilidad ya fue terminado e inicialmente se establecieron tres posibles vías de conexión entre Shanghái, en China, y el puerto chileno de Valparaíso o la ciudad austral de Punta Arenas, dijo el subsecretario de Telecomunicaciones de Chile, Rodrigo Ramírez, en rueda de prensa.
La iniciativa surgió tras la firma de un acuerdo marco entre ambos gobiernos y para su concreción resta aún el desarrollo del proyecto de factibilidad técnica y de ingeniería de detalles.
“Con la construcción de este cable Transpacífico, Chile se convertiría en la puerta de entrada digital entre Asia y Latinoamérica, aumentando las rutas digitales internacionales con las que cuenta actualmente el país”, explicó el subsecretario.
Ya se han definido tres posibles vías y estimado el costo total del proyecto, que va desde los $500 hasta los $650 millones.
Una de las vías conectaría Shanghái con el puerto chileno de Valparaíso (120 km al oeste de Santiago), con puntos de aterraje (recalada) en Sídney -en Australia-, Auckland -en Nueva Zelanda- y en la Isla de Pascua y el archipiélago de Juan Fernández, en Chile, cubriendo una distancia total de 24 mil 168 km.
Otra vía arranca también en Shanghái y culmina en Valparaíso, pasando por Tahití, sumando una distancia total de 20 mil 292 km, y una tercera alternativa tendría como punto de término la austral ciudad chilena de Punta Arenas, con una extensión de 20 mil 93 km.
