Tres comisiones del Senado de México concluyeron ayer las votaciones de una reforma energética que permitirá la inversión privada en la industria de hidrocarburos a través de contratos potencialmente lucrativos, y la enviaron al pleno del cuerpo legislativo para ser debatida.
El Gobierno espera que quede aprobado este mes. La reforma establece varias modalidades de contratos para atraer a inversores privados que incluyen los actuales de servicios, los de ganancias y de producción compartida y también licencias.
El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto considera que la reforma es clave para apuntalar la estancada producción de hidrocarburos y dar un nuevo impulso a la segunda mayor economía de América Latina, décima productora mundial de crudo. La iniciativa, que fue negociada por legisladores del gobernante Partido Revolucionario Institucional y del conservador Partido Acción Nacional, fue aprobada en lo general en las comisiones el lunes y luego pasaron al debate de las reservas presentadas por los legisladores.
