El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo el programa de flexibilización cuantitativa sin cambios en tanto los responsables de la política evalúan si el reciente avance de la inflación perdurará.
El Consejo de Gobierno reafirmó su decisión de que a partir de abril las compras mensuales de activos se reducirán a 63 mil millones de dólares, en comparación con los actuales 84 mil millones de dólares. y la facilidad de depósito en menos 0.4 %, tal como pronosticaron todos los economistas en una encuesta de Bloomberg.
El BCE también dijo que las tasas se mantendrán en los niveles actuales o más bajos durante un período prolongado, y que superarán el horizonte de las compras de activos netos.
Transcurridos exactamente dos años desde que el BCE comenzó a comprar bonos públicos de la eurozona, la inflación se halla por encima de su meta y crecen las exhortaciones a reducir el estímulo. El presidente del BCE, Mario Draghi, ha tratado de diluir la presión señalando que la aceleración de los precios es impulsada en gran medida por los costos de la energía y que los riesgos políticos, incluidas las elecciones nacionales, tienen el potencial de desviar la recuperación de su curso.

